«Tenemos la obligación de dar lo mejor de nosotros». Sabedor de que el amistoso de hoy ante la emergente Chile en Villarreal invita a cierta relajación, a que los jugadores miren con un ojo al Madrigal y con otro a la Liga y a los próximos compromisos europeos con sus clubes, Vicente del Bosque apeló ayer al orgullo de representar a España como fuente de motivación. Se trata de ofrecer una buena imagen a un público acostumbrado a la 'Champions', que sin ir más lejos el próximo martes recibirá la visita del Manchester United, de probar a los novatos Mata y Fernando Llorente y de cerrar un año de ensueño con un nuevo triunfo.
La selección acumula nada menos que 27 partidos sin perder, desde que hace justo un año cayó ante Rumanía en los peores momentos de Luis Aragonés, y con Del Bosque ya suma cinco victorias consecutivas, con 13 goles a favor y uno en contra. Sería una lástima romper la inercia ganadora pero advierte el técnico de que no caben confianzas. Los chilenos apuntan alto de la mano de Marcelo Bielsa, uno de esos 'locos románticos' que vive en chándal, por y para el fútbol. «Sufren algunas bajas pero mantienen el sello de su excelente entrenador, un hombre que hace hincapié en la organización del equipo y en la agresividad», avisa el salmantino.
Joan Capdevila, uno de los cuatro jugadores del Villarreal que participará en este encuentro, el segundo de la historia en El Madrigal tras el 9-0 ante San Marino en tiempos de Camacho, sabe por su compañero Matías Fernández que se trata de un adversario que «ejercerá una presión terrible y no dejará ni respirar». Después de años de travesía en el desierto, los chilenos acaban de ganar a Argentina (1-0), lo que provocó el adiós del 'Coco' Basile, están cuartos en la zona sudamericana de clasificación para el Mundial de Sudáfrica y sueñan con participar en su octavo Mundial.
Compromiso
Del Bosque, feliz de volver a La Plana, ya que militó en el Castellón antes de recalar en el Real Madrid, observa una diferencia sensible entre esta selección y otras de antaño. Cuenta que hace años los jugadores que sufrían ligeras molestias no venían. Ahora, sin embargo, todos están presentes. Mucho tiene que ver en el deseo de acudir a las convocatorias el gran ambiente que se vive desde el Europeo de Austria y Suiza. Ni la lógica lucha de egos a cuenta del 'Balón de Oro' ha roto la armonía. Como dice Del Bosque, «en la selección los futbolistas se saben aislar de los problemas cotidianos con sus clubes y están encantados».
Encarrilado el acceso al Mundial, Del Bosque entiende que es el momento idóneo para «dar oportunidades a quienes se lo merecen, sin que eso implique hacer grandes cambios ni dejar de respetar las fuertes señas de identidad de un equipo campeón». Quiere ver en acción a Fernando Llorente porque lleva tiempo «buscando un perfil que pueda complementarse con lo que hay». Con Mata se busca un hombre versátil que puede romper por banda, tirar diagonales, ejercer incluso de media punta y hacer goles. Una opción muy válida, sobre todo si falta Iniesta.