Conocida como la profesión más antigua del mundo, la prostitución es un fenómeno social controvertido y cuya radiografía ha cambiado profundamente. La población inmigrante dentro del colectivo de prostitutas ha aumentado espectacularmente, haciendo casi insignificante el número de españolas que se dedican a ello. También ha bajado de manera importante la cifra de toxicómanas que ejercen para costearse su adicción, y la prostitución ha desaparecido de las calles para reducirse a clubes o pisos. Lo que no ha cambiado con el paso del tiempo son las malas condiciones sociales y laborales en las que ejercen la actividad, los problemas económicos que les llevan a empezar y la situación de exclusión social y soledad en la que viven.
Así se presenta el estudio sobre las variables sociodemográficas de mujeres en riesgo de exclusión social promovido por la Diputación de Palencia y elaborado por la Asociación de Ayuda al Drogodependiente Aclad a través del programa LUA de atención a prostitutas.
El informe analiza el fenómeno de la prostitución en la provincia de Palencia gracias a sus propias voces. Los datos se han obtenido a través de 54 entrevistas de las 160 mujeres que ejercen la prostitución en once clubes de la provincia, con edades entre los 18 y los 48 años. No obstante, hay que tener en cuenta la gran movilidad geográfica de este colectivo.
TIPOS DE LOCALES
Viven en la habitación en la que trabajan
En Palencia, igual que en la mayoría de provincias españolas, la prostitución se reduce a clubes. Estos establecimientos funcionan de forma similar a un hotel, de manera que las mujeres que trabajan en ellos pagan una cantidad al dueño del establecimiento por la habitación, en la que también atienden a los clientes. Las ganancias que obtienen de los servicios sexuales prestados suelen ser íntegramente para ellas.
En los clubes más pequeños, las mujeres trabajan de forma similar a los establecimientos más grandes, pero comparten sus ganancias con el dueño del establecimiento y a veces no viven en él.
Los locales con mayor número de mujeres trabajando están localizados en el sur de la provincia y probablemente su cercanía con la capital hace que sean más grandes que los situados en el norte. El estado es peor que otros de la región en cuanto a limpieza o ventilación, según se deduce del estudio realizado por Aclad para la Diputación.
INGRESOS
Los servicios y las consumiciones
La cantidad media diaria que cada mujer debe pagar por su estancia en un club es de 40 euros. Otro ingreso principal de estos establecimientos son las consumiciones en barra, con un precio medio de 10 euros por copa. El otro sustento vital en la transacción económica sexual que se da en la prostitución es el cliente, y en el estudio se estima que 600 hombres acuden diariamente en Palencia a comprar servicios sexuales a estos locales, con una duración estimada de veinte minutos y un precio de 40 euros, lo que mueve diariamente en la provincia 24.000 euros.
Aunque en el estudio no se cuantifican los ingresos obtenidos por la venta de preservativos, esponjas vaginales, lubricantes o las sábanas desechables que se suelen vender en estos locales, la cantidad que se mueve al año con los servicios sexuales y las consumiciones en los locales se eleva a 13,14 millones de euros en Palencia.
Sin embargo, el negocio no se queda ahí, porque se detecta en los clubes la venta ambulante de productos de higiene, ropa y joyería, amparado en que estas mujeres no salen mucho de los locales.
¿Cuánto ganan ellas? Según los datos obtenidos de las encuestas, cada mujer gana aproximadamente 144 euros diarios por los servicios sexuales que presta, de los que dedica 35 al día a pagar su habitación y su comida, con lo que le quedan netos alrededor de 2.300 mensuales. También obtienen un porcentaje de las copas a las que les invitan los clientes, y por este alterne o copeo obtienen otros 200 al mes.